Alerta IA PI: El Bolero Ravel ya es parte del dominio p√ļblico

Pocas obras de compositores clásicos llegan a ser tan populares como para incluso ser conocidas por casi cualquier oyente en el mundo. Podríamos mencionar como muestra la impetuosa introducción de la Quinta Sinfonía de Beethoven, la Primavera de las Cuatro Estaciones de Vivaldi y por supuesto, el Bolero del compositor francés, Maurice Ravel.

El primero de mayo del presente año esta archiconocida obra pasó al dominio público luego de unos extensos 78 años de protección posteriores a la muerte del autor. Si bien el compositor falleció en el año 1937, y la protección se otorga por 70 años contados a partir del año siguiente de la muerte del autor,  los compositores franceses fueron beneficiados con un plazo mayor de explotación patrimonial (8 años más), debido a los dos periodos de guerras mundiales, que habían limitado un óptimo ejercicio de sus derechos.

El Bolero fue encargado como un ballet, por la bailarina rusa Ida Rubinstein quien era amiga y mecenas del compositor. La obra consiste en una melodía con aires españoles que se repite obstinadamente desarrollando una dinámica in crescendo. A pesar de que no fuera una obra a la cual Ravel le tuviera mucho aprecio, resalta por la grandiosidad de su orquestación, en tanto la misma melodía es ejecutada por diversas secciones y combinaciones de los instrumentos de la orquesta. Para escuchar una interpretación de la obra a cargo de Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica de Viena ir al siguiente enlace.

En palabras de Laurent Petitgard, director de la Sociedad Francesa de Autores y Compositores (SACEM), “una ejecución del Bolero empieza cada diez minutos en el mundo. Como la obra dura 17 minutos, podemos decir que es interpretada en todo momento en alguna parte”. La importancia de esta obra fue tal que el diario francés Libération calcula que desde 1960 el bolero habría recaudado 50 millos de euros. La importancia económica de la obra generó que se encuentre constantemente inmersa en conflictos de titularidad.

El único heredero de todo el patrimonio de Ravel (y por ende de los derechos sobre el Bolero) resultó siendo su único hermano Édouard quien, al quedar inválido, tuvo que contratar a una enfermera  -Jeanne Tavernne- y a un chofer -su  esposo Alexandre Tavernne-. Supuestamente el dinero de los millonarios ingresos de la música de Ravel, serían donados para crear un premio a la composición musical (algo similar al Nobel), pero en la práctica el hermano terminó dejando los derechos para su enfermera, quien entró en una fuerte batalla legal con varios parientes del músico.

Luego de largos años de litigio y ya habiendo muerto la enfermera, el titular de los derechos sobre la música de Ravel terminó siendo su esposo, el chofer del hermano del compositor. Mientras se desarrollaba el proceso, el  entonces director de la Sociedad Francesa de Autores y Compositores, Jean Jacques Lemoine, administraba la millonaria suma de dinero, y cuando el chofer salió beneficiario, convenientemente Lemoine  abandonó su cargo y creó una empresa para gestionar los derechos sobre la música Ravel.

Habiendo sido el Bolero de Ravel producto de tantas disputas podemos decir que ahora el compositor podrá descansar tranquilo, pues su música será libre de ser interpretada por cualquier orquesta y vinculada con cualquier evento que merezca la grandiosidad de su mística  melodía.

Álvaro Ocampo Grey
División de Derecho de Autor e Industrias Creativas
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